sábado, 13 de diciembre de 2014

José Garriga estudia -hace 15 años- la cultura futbolera en Argentina. En Colombia, se tomaron en cuenta investigaciones argentinas para implementar políticas públicas que contemplen a los hinchas.
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Por Enrique de la Calle y Boris Katunaric
Agencia Paco Urondo: Usted integra como investigador en temas vinculados con la violencia en el fútbol los equipos que dirige Pablo Alabarces. En Colombia, sus estudios se tomaron en cuenta para diseñar políticas públicas en relación a las hinchadas. ¿Es así?
José Garriga: Buena parte de nuestras investigaciones, que llevan más de quince años, han sido utilizadas por los gestores de políticas públicas en Colombia para pensar posibles soluciones para la violencia en el fútbol. Obviamente, los escenarios sociales son distintos pero hay líneas que permiten pensar la posibilidad de hacer cosas iguales o parecidas.
APU: ¿Cuáles son las políticas que se están implementando?
JG: Nuestras investigaciones intentan es pensar al problema de la violencia en términos culturales, lo que llamamos nosotros la lógicas del aguante, que en el caso colombiano tiene bastantes similitudes, hay un problema cultural profundo en el cual se empieza a legitimar la violencia. Nuestras posibles soluciones tienen que ver con construir espacios de socialización que estén pensados como  espacios de inclusión donde la violencia esté excluida pero que le permita a los jóvenes ser alguien, que se construyan espacios de pertenencia social pero que la violencia no tenga ningún tipo de entrada. Eso lo venimos diciendo hace muchos años y es una de las posibles soluciones entre un abanico muy amplio.
APU: ¿Ellos tienen barras bravas como las nuestras?
JG: Bastante similares, están vinculadas a la lógica del aguante, lo llaman aguante igual que nosotros, pero tienen una diferencia que es central que es que no hay una relación tan profunda entre las barras y los dirigentes, eso muestra un escenario completamente distinto.
APU: ¿Cómo piensan esas políticas de inclusión?
JG: Han creado espacios vinculados a los clubes, ya sea en los clubes pero también en los barrios, donde los jóvenes que son parte de las barras se incluyen para hacer distintas actividades culturales pero también laborales. Tienen una sede donde van los jóvenes y hace grafitis, por ejemplo, o remeras, y las remeras las venden. Eso puede ser un espacio de ingreso para los jóvenes y alejarlos de otros riesgos sociales.
APU: ¿Tuvieron en estos años reuniones con funcionarios argentinos?
JG: Si, muchísimas veces. De hecho hemos fracasado mucho, tenemos sendos fracasos, a través de Castrilli, con el cual no hemos terminado bien porque no lográbamos hacer entender nuestra posición, estaba encerrado en una idea en la cual para con la violencia la única posibilidad era la represión, a lo cual nosotros respondíamos que el que comete un crimen tiene que pagarlo, estamos todos de acuerdo, pero cómo hacemos para prevenir los delitos. Hay muchos jóvenes que ven con fascinación a las barras y que quieren ser parte, una de nuestras propuestas era crear espacios de socialización para que construyan sentido de pertenencia en otro tipo de grupalidades. Nuestras propuestas son más bien a largo plazo, estamos hablando a diez o doce años, pero esto lo estamos diciendo hace veinte.
APU: Las políticas que se han implementado desde el Estado argentino, sobre todo en el último tiempo, están llevándose puesta toda la cultura futbolera, que es parte importante del patrimonio cultural del país. De hecho, este fin de semana vamos a tener muchos partidos definitorios sin hinchas, algo insólito.
JG: Creo que la prohibición del hincha visitante en las canchas es la muestra extrema del fracaso de las políticas de prevención de la violencia, al mismo tiempo que es un Gobierno que ha hecho un montón de cosas por la inclusión en otros ámbitos. Hay una contradicción ahí sumamente interesante. Teniendo en cuenta que para varios de nosotros las políticas de prohibición de los hinchas visitantes como política coyuntural no era mala, si vos sumás eso por poco tiempo aplicando otro abanico de posibilidades más amplias podría haber sido una buena política, pero se terminó convirtiendo en una política estructural, es muy difícil modificarla y está aislada de otro tipo de políticas.
APU: ¿Cómo impacta ese relato mediático que se refiere a los hinchas como bárbaros o inadaptados sociales?
JG: Es la mirada casi general del periodismo sobre el tema, digo casi porque siempre hay buenos periodistas con buenas miradas que complejizan el tema. Hay un tema muy interesante para pensar que es cómo, en muchos casos, los medios de comunicación se desligan de su responsabilidad para con la violencia. Los periodistas también son responsables de la violencia en el fútbol porque contribuyen a legitimarla cuando hablan del partido como una guerra, las metáforas belicistas que usan; hay una contradicción, ellos mismos ven el partido como una guerra y al mismo tiempo piensan que está mal que alguien lo tome de esa manera. En ese sentido los medios deberían reflexionar acerca de cómo se entiende un espectáculo deportivo, qué es lo que queremos del fútbol: entender que es un espectáculo deportivo y no una guerra es un primer paso.
APU: Con respecto a la restricción de los visitantes: ¿Su sensación es que no tiene vuelta atrás?
JG: Espero que la tenga pero es muy difícil, por varias razones: la primera es que los dirigentes están bastante contentos, no los van a decir porque temen ser expulsados del mundo del fútbol. Pero están contentos por tres razones: venden más entradas porque volvió cierta parte de público que antes no accedía; pagan menos policías, sobre todo en el fútbol del ascenso, y además se han sacado un problema importante que es pagarle los pasajes a las hinchadas cuando van de visitante. No lo van a decir pero son tres razones por la cual están bastante contentos. Pero como política de Estado es un error porque contribuye a crear que el otro es un otro peligroso. Yo no soy tan viejo y he visto River - Boca con hinchas de los dos clubes, uno al lado del otro. Eso fue hace treinta años. Eso hoy día es casi imposible porque se cree que el otro es peligroso.

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viernes, 12 de diciembre de 2014

jueves, 11 de diciembre de 2014

LOS DIRIGENTES LES PAGAN PARA QUE MATEN CONTARIOS Y ESTOS SE HACEN AUTONOMOS

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“Tenemos un fenómeno ultra extendido y peligroso”

Esteban Ibarra, vocal del Observatorio contra la Violencia en el Deporte, cree que hay armas para luchar contra los radicales pero no se han aplicado con rigor

Esteban Ibarra lleva más de veinte años dirigiendo el Movimiento contra la Intolerancia. El estudio, la prevención y la actuación contra la violencia en el deporte se han convertido en su vida. "Hay una buena ley y un reglamento con medidas para actuar contra los radicales, pero hasta ahora ha habido indolencia, no se han querido aplicar las normas con el máximo rigor", se queja. Ibarra alerta sobre el aumento de la brutalidad de las acciones de estos radicales: "Se han desarrollado y ahora tenemos un fenómeno ultra bastente extendido y muy peligroso".
Desde que los violentos llegaron al mundo del fútbol en los años 80, su actividad se ha ido haciendo cada vez más organizada. Reventa de entradas cedidas a precios bajos por los clubes o intermediación en los viajes de los equipos son algunas de las fuentes de ingresos. "Son ingresos importantes que han llegado a provocar una guerra interna por ejemplo entre los ultras del Real Madrid. Hay un sector nuevo muy neonazi que ha querido desplazar al sector histórico. Han aparecido pistolas, navajas... Eso nos da idea del mundo que se mueve por ahí", señala.
La muerte el pasado 30 de noviembre del aficionado de los Riazor Blues en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón de Madrid ha provocado una reacción inmediata de la Liga de Fútbol Profesional y el Consejo Superior de Deportes. Se anuncian nuevas medidas, pero Ibarra echa en falta una que considera clave: "Debe exigirse a los clubes el libro de registro de Actividades y Grupos no formalizados, porque los ultras funcionan desde el anonimato y eso facilita la impunidad. No hay responsables del Frente Atlético o los Ultra Sur".

miércoles, 10 de diciembre de 2014

DENUNCIAR EN BOLAS ES MEJOR

Desnudos para denunciar la homofobia en el deporte

Desnudos para denunciar la homofobia en el deporte

domingo, 7 de diciembre de 2014

OTRO CORRUPTO DESVERGONZADO

Marc Márquez se muda a Andorra para pagar menos

  • El de Cervera pagaría sólo 30.000€ en IRPF pese a que ingresa unos 10 millones al año

  • Alberto Contador, Jorge Lorenzo o Dani Pedrosa tributan también fuera de España

Marc Márquez, durante la rueda de prensa concedida en Cervera por la...
Marc Márquez, durante la rueda de prensa concedida en Cervera por la celebración del Mundial. EFE
Una tradición en el deporte español; la mudanza que acompaña al éxito. Durante 20 años y con escasas excepciones, muchos campeones se han ido a vivir al extranjero con el acoso mediático como excusa y el ahorro tributario como provecho. El más reciente, quizá no el último, es Marc Márquez.
Según una información publicada por el Diari d'Andorra ayer, exclusiva que fuentes cercanas al piloto ni confirmaron ni desmintieron en declaraciones a EL MUNDO, el dos veces vencedor del Mundial de MotoGP pidió formalmente, la pasada semana, la residencia al departamento de inmigración del Principado de Andorra. Y en unos días le será concedida.
Gracias a una excepción en la legislación andorrana que permite acoger a personas «de alto interés cultural, científico o deportivo», aunque éstas no tengan contrato de trabajo en el país ni hayan vivido nunca allí, Márquez podrá beneficiarse de un sistema fiscal laxo. Para ello sólo deberá abonar 50.000 euros en concepto de entrada y establecerse entre sus fronteras, algo sencillo para el español, que en inviernos pasados ya acudía habitualmente a las pistas de esquí y a los centros deportivos de la zona. En principio no lo hará con su hermano Álex, campeón de Moto3, aunque en entrevistas recientes ambos habían anotado su intención de continuar compartiendo techo.
Tras firmar con Honda un contrato hasta 2016 que eleva su salario hasta unos 10 millones de euros por temporada, Márquez, de 21 años, podrá cumplir con sus obligaciones con el fisco del estado pirenaico pagando sólo 30.000 euros anuales hasta alcanzar 2018. Entonces deberá empezar a corresponder con un 10% de sus emolumentos teniendo en cuenta el nuevo IRPF creado en Andorra, en todo caso una rebaja sustancial ya que, si hubiera seguido viviendo en casa de sus padres como hasta ahora, en el pueblo leridano de Cervera, tributaría al 49%. Pese a la rebaja del tipo máximo fijada este verano por el Gobierno de Mariano Rajoy, las fugas, pues, continúan sucediéndose en el deporte.
Antes de que lo hiciera el dominador del motociclismo, en 2013 emigró Alberto Contador, que buscó cobijo en Lugano, al sureste de Suiza, el país favorito para la mayoría de ídolos. En la misma ciudad de apenas 60.000 habitantes vive desde hace años Jorge Lorenzo, que entre 2006 y 2007 ya fue residente andorrano, y en Nyon, al otro lado de los Alpes, lo hace Dani Pedrosa. Muy cerca de allí, en un pueblo menudo llamado Mont-sur-Rolle, residió durante varios años Fernando Alonso, que en 2011 ya regresó a España, mientras otro número uno, Carlos Moyá, escogió en su época una gran ciudad, Ginebra. La fiscalidad del estado helvético, que apenas grava los ingresos de los extranjeros, es el principal motivo de la predilección aunque son numerosos los deportistas que escogen Mónaco y, a principios del siglo XX, la mayoría de éstos prefería el Reino Unido; la reforma fiscal realizada en 2008 por el Gobierno de Gordon Brown acabó con esa querencia.
La principal obligación que tienen todos los expatriados es demostrar a Hacienda que han vivido un mínimo de 183 días al año en su país de acogida, una prueba sencilla que algunos nunca lograron pasar. Arantxa Sánchez Vicario protagonizó el caso más conocido: en 2009 se vio obligada a pagar 3,5 millones de euros después de que el fisco considerara que entre 1989 y 1993 había estado residiendo en Barcelona mientras evitaba abonar lo correspondiente al IRPF de esos años tributando en Andorra.

DATOS: 50.000

Petición. El extranjero que solicita su residencia en Andorra paga 400.000 euros, pero la cantidad se reduce a 50.000 si se trata de un caso de interés «científico, cultural o deportivo»

30.000

Impuestos. Los residentes sin trabajo no pagan el IRPF del 10%, pero sí un gravamen especial de 30.000 euros anuales hasta 2018

56%-49%

Hacienda. Hasta 2014, el tipo fiscal máximo en España es del 52%, que se eleva al 56% en Cataluña. La última reforma del Gobierno reduce el tope al 45%, que Cataluña eleva cuatro puntos

sábado, 6 de diciembre de 2014

El fútbol debe a los españoles 542 millones de euros

En respuesta al portavoz socialista de Deportes, el Gobierno reconoce la deuda que los clubes y sociedades deportivas anónimas mantienen con la Agencia Tributaria


La deuda total de los clubes y sociedades anónimas deportivas de fútbol con la Agencia Tributaria, a 31 de agosto de 2014, asciende a 542.668.779,07 euros, según la respuesta del Gobierno a una pregunta escrita formulada por el portavoz socialista de Deportes en el Congreso, Manuel Pezzi.
La respuesta, que precisa que en esa cifra se incluye "una deuda significativa" de los clubes que no juegan en "categorías oficiales", indica que a fecha del pasado 31 de agosto un total de 27 clubes de Primera, Segunda y Segunda División B estaban en proceso concursal y la deuda ascendía a 307.287.797,87 euros.
"Según las cuentas anuales que deben facilitar los clubes y Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), en la actualidad se mantendrían en situación de concurso de acreedores 7 clubes de Primera División y 11 de Segunda División A, entendiendo que se mantiene el concurso mientras no exista sentencia judicial de finalización del mismo", añade la contestación.
Según informó el grupo Socialista, el Gobierno indica en la misma que "la suma de clubes de fútbol de Primera, Segunda y Segunda División B con deudas aplazadas, a 31 de agosto, era de 19, con un total de 63 acuerdos de aplazamiento con distintos vencimientos, el último de los cuales es del ejercicio 2020".
La respuesta del Ejecutivo añade por último que "el detalle de los equipos de fútbol no puede facilitarse debido al carácter reservado de la información tributaria", de acuerdo a la Ley 58/20023 General Tributaria. El grupo Socialista recordó que su portavoz de deportes, Manuel Pezzi, ha denunciado "el grave problema de endeudamiento" que afecta al fútbol español y ha insistido en la necesidad de garantizar el "juego limpio financiero" y que "no se permita a los clubes incurrir en deudas con Hacienda y con la Seguridad Social".

viernes, 5 de diciembre de 2014

Verónica Moreira es Doctora en Ciencias Sociales: en 2001 hizo un trabajo de campo junto a la barra brava de Independiente. Su visión sobre la cultura futbolera argentina.
Por Enrique de la Calle y Horacio Bustingorry
APU: Estuvo un tiempo conviviendo con la barra de Independiente (en 2001). ¿Cuán importante es para los barras la violencia, el aguante físico?
Verónica Moreira: Es muy importante poder demostrar que tienen aguante, que tienen valor y coraje. Es una forma de constituir una identidad, tiene que ver con la propia pertenencia a la barra.
APU: ¿Cómo intervienen otros elementos propios del folklore de las hinchadas argentinas, como son las canciones, la “fiesta en la tribuna”, la fidelidad al club?
VM: Es parte de lo mismo. Son todos elementos que se valoran en una barra. El despliegue de la “fiesta” en la cancha es tan importante para el grupo como demostrar coraje ante hinchadas rivales. El aguante físico, el aliento permanente y la fidelidad, son componentes que forman parte de la identidad de la barra. No digo que siempre se pelean, pero es un elemento que tiene que estar. Lo vi cuando estudié la barra de Independiente: hay una demanda de los líderes, de los referentes en relación al aguante. La cuestión de la masculinidad es algo constitutivo de la barra.
APU: Trabaja el concepto de “hincha militante”. ¿Podría describirlo?
VM: Lo tomamos del investigador Eduardo Archeti, un pionero en este tipo de estudios sobre las hinchadas. Es el hincha que acompaña a su equipo, que lo apoya incondicionalmente frente a las adversidades. No es una categoría que usen los propios actores, pero a nosotros nos ha servido para identificar a un sector de los espectadores que asisten a los estadios. Son hinchas que no necesariamente se vinculan con las barras.
APU: Diríamos que un barra siempre es un “hincha militante” pero no todo hincha militante necesariamente se relaciona con la barra.
VM: Claro. En mi trabajo distinguí por un lado a la barra y después a los hinchas militantes. Puede ser un poco esquemática esa definición pero me sirvió para mi estudio. Por supuesto que hay vínculos muy fluidos entre esos dos grupos (los hinchas militantes viajan con la barra, se ubican cerca en los estadios y en algunos casos son personas que formaron parte de la barra).
APU: ¿Los hinchas militantes cómo se llevan con la violencia?
VM: No es un signo de su identidad. Pero hay toda una discusión ahora sobre la violencia en el fútbol. Desde los medios masivos hay una condena y estigmatización de la violencia de la barra. Otro tipo de prácticas violentas que tienen lugar en un estadio no se juzgan del mismo modo. Por ejemplo, no recibe la misma condena el que tira una piedra desde una platea. Estamos ahora analizando cómo se da la representación de la violencia en el fútbol en los medios.
APU: Las políticas públicas relacionadas con la seguridad acompañan esa lógica.
VM: Claro, son efectistas, se focalizan en las barras. Por eso se prohíbe a las hinchadas visitantes: se ve a las barras casi como animales, categorías que implican que el otro vive en la naturaleza, no en la cultura. Eso no ha llevado prácticamente nada.
APU: Con la suspensión de las hinchadas visitantes se da un fenómeno extraño: se celebra la medida desde una mirada seguritaria, mientras se termina con un hecho casi sin precedentes a nivel mundial. Esto es, que dos hinchadas puedan convivir en un mismo estadio de fútbol. Desde el punto de vista de una política democrática, es una aberración.
VM: Esto de ir de local y visitante es parte de la trayectoria los hinchas en Argentina. Eso es así. Me parece que la medida es contradictoria, va a contramano de la forma de ser hincha en la Argentina. Porque existe una forma global si se quiere de ser hincha y hay una forma específica argentina. Y tiene que ver con lo que se denomina folklore. Es muy fuerte eso.
APU: ¿Habría una forma específica argentina de ser hincha de fútbol?
VM: Tiene muchos elementos. Por un lado está todo lo que tiene que ver con las hinchadas. Después está la forma en que se organizan los clubes, que son sociedades sin fines de lucro que eligen autoridades mediante la participación de sus socios. Además, en muchos casos se trata de clubes sociales, es decir, instituciones que ofrecen todo tipo de actividades. Eso ayuda también a que el hincha se apropie de una institución. Eso genera un sentido muy fuerte de pertenencia.
APU: En relación con esa “forma argentina de ser hincha”. ¿Qué deberían hacer las políticas públicas en relación a eso? ¿Respetar y acompañar esa forma? O en cambio, avanzar sobre ella para ir hacia formas más globales de ser hincha y que se suponen menos violentas: pienso en los estadios europeos, con todos los hinchas sentados sin hacer lío.
VM: Eso no es tan fácil de aplicar acá. El hincha generaría una resistencia hacia esas formas más “modernas”.
APU: ¿Ve que desde el Estado se quiere avanzar en ese sentido?
VM: Sí, también han avanzado algunos clubes, que resignan espacios para los hinchas de la popular en pos de la creación de plateas y palcos VIP. Se busca convertir al hincha en consumidor, como en Europa. Pero no es fácil que eso ocurra. Los hinchas van a resistir. Sí quiero agregar que el tema de la violencia es un tema complejo que obliga a pensar en muchos actores, muchos de los cuales no suelen aparecer en los debates públicos sobre la violencia.
APU: Hablaba de la capacidad de resistencia de la cultura futbolera. ¿Cree que va a poder resistir la actual prohibición a las hinchadas visitantes?
VM: No sé qué va a pasar. No está claro tampoco qué quieren hacer las autoridades con esa medida, si la piensan de corto plazo o no.
APU: Usted estudió las barras en 2001. ¿Cambiaron ahora?
VM: A veces me pregunto si no hay una mayor visibilización de los grupos que se pelean. Antes también se peleaban y había luchas de poder adentro de las barras. Dejo la pregunta si hoy no hay una mayor visibilización, a partir principalmente de los medios, de estos episodios.
APU: Una hipótesis con la que trabajamos es la siguiente: la violencia en el fútbol no se incrementó notablemente en el último tiempo, sino que aumentó su exposición en los medios de comunicación. Y algo más: para los hinchas la violencia en los estadios hoy es tan o poco problemática como lo era en los 80 y los 90. Que el problema de la violencia es algo que se le impuso desde afuera a la cultura futbolera. ¿Qué le parece esa idea?
VM: Es una pregunta que yo también me hago. Tendería a coincidir.Y también diría que ese discurso, el de mayor violencia en la actualidad, se está instalando también entre los espectadores.

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