sábado, 12 de enero de 2019

Florentino y el negocio de los héroes

Cuando las condiciones no acompañan, las grandes esperanzas, como Isco y Asensio, son las primeras víctimas

Isco y Sergio Ramos, durante el partido entre el Real Madrid y la Real Sociedad.
Isco y Sergio Ramos, durante el partido entre el Real Madrid y la Real Sociedad.  PRESSINPHOTO/GTRES

El Madrid quiere salir de la crisis haciéndose un
 lifting, y esta semana la idea se prestigió con las potentes actuaciones de Vinicius (18 años) ante la Real Sociedad y el Leganés y la ostentosa presentación de Brahim Díaz (19 años) en el Palco del Bernabéu. Florentino llegó al Real Madrid con una firme visión sobre la industria. “El fútbol es un negocio de héroes”, repetía. Cuando Kaká tenía 20 años renunció a ficharlo por 12 millones. Prefirió pagar 60 millones cuando, seis años después, ya había levantando el Balón de Oro. La estrategia hablaba del poderío del Madrid. La relación de fuerza del mercado cambió y con ella, Florentino, entregado hoy a la búsqueda de los jóvenes Kakás del mundo entero. La idea es buena; el momento, no. Estos indiscutibles talentos necesitarán una protección que hoy el Madrid no les puede ofrecer. Cuando las condiciones no acompañan, las grandes esperanzas, como Isco y Asensio, son las primeras víctimas.
Madurar en tierra fértil
Hay verdades que sobreviven al paso del tiempo, por ejemplo, que las incorporaciones hay que hacerlas en los momentos de triunfo. Si estos jóvenes talentos hubieran llegado cuando Cristiano se hacía cargo de los goles, Marcelo de la aventura, Modric del liderazgo futbolístico y Sergio Ramos del liderazgo espiritual, la adaptación se hubiera producido bajo un paraguas natural donde tendrían la oportunidad de acompañar, y no la obligación de desequilibrar para recuperar la competitividad perdida. Ahora el equipo está debilitado y el liderazgo también, hasta el punto de que permanece vacante la condición de ídolo absoluto que le pertenecía a Cristiano. Ese vacío de dimensiones estratosféricas es una gran oportunidad para los prodigios que están llegando, pero el tamaño del problema genera una electrificación ambiental que, en un club como el Madrid, no suele ser apta para menores.
Un nuevo tipo de 'cracks'
Las grandes figuras no quieren correr por la misma razón que los ricos no quieren pagar impuestos: no lo creen justo. Así como los gobernantes empujan a los ricos hacia una solidaridad distributiva, los entrenadores deben convencer a las figuras para que muevan el culo un poco más. Cuesta en los dos casos. ¿Cuánto debe correr un crack? Las maravillas futbolísticas se hacen mejor estando descansado y eso contesta la pregunta. Pero se me ocurre una más: ¿Cuánta excelencia tiene que generar un crack, para ser considerado un crack?Estas preguntas me resultan innecesarias observando a Griezmann. Un delantero de toda la cancha que juega y hace jugar, genera ocasiones, marca goles y, además, cumple con las obligaciones con la obediencia de un soldado. Un soldado del General Simeone, nada menos.
Contar con los dedos… del pie
El genio futbolístico es un matemático que no tiene que saber contar. Recibe un balón al tiempo que su vista de águila descubre una oportunidad a 30 metros. Es un compañero que arrancó hacia la portería contraria ganándole la posición a su marcador. El balón deberá caerle delante para defender la ventaja que tiene ganada, pero no demasiado para no darle al portero la oportunidad de salir del arco e interceptar la acción. Un prodigio de precisión y un milagro de medición que coordina varias velocidades (la del balón, la del compañero, la del defensor, la del portero, la de la línea del fuera de juego…) en un terreno limitado. Lo que el cerebro no podría resolver con papel y lápiz, lo hace la inspiración a la velocidad del rayo y acompaña el pie en un acto reflejo. Quien no se asombre ante esta mágica resolución no sabe nada de seres humanos ni de fútbol ni del poder de la adivinación ni de matemáticas. Ni tampoco de Messi.

viernes, 11 de enero de 2019

CAMPEONA Y HERMOSA

Colombiana Caterine Ibargüen, elegida mejor atleta mundial del año

Su impecable trayectoria del año señalaba como favorita a Caterine: campeona de la Copa de Mundo y de la Diamond League tanto en triple como en longitud (con sólo 24 horas de diferencia), campeona centroamericana y del Caribe en ambos saltos, invicta en sus ocho competiciones del año en triple.

La colombiana Caterine Ibargüen, campeona de la Diamond League en salto en largo y salto triple, fue proclamada atleta mundial del año en la Gala de la IAAF en Mónaco.
La colombiana Caterine Ibargüen, campeona de la Diamond League en salto en largo y salto triple, fue proclamada atleta mundial del año en la Gala de la IAAF en Mónaco, reportó la agencia EFE.
Caterine Ibarguën resultó preferida frente a sus cuatro rivales por el trofeo: la belga Nafissatou Thiam, campeona de Europa de heptatlón -disciplina en la que termina el año invicta y ganadora del premio en 2017; la británica Dina Asher-Smith, campeona de Europa y líder mundial del año en 100, 200 y 4x100; la keniana Beatrice Chepkoech, que batió por ocho segundos el récord mundial de tres mil metros con obstáculos con 8:44.32; y la velocista bahamesa Shaunae Miller-Uibo, invicta en 15 competiciones.

Su impecable trayectoria del año señalaba como favorita a Caterine: campeona de la Copa de Mundo y de la Diamond League tanto en triple como en longitud (con sólo 24 horas de diferencia), campeona centroamericana y del Caribe en ambos saltos, invicta en sus ocho competiciones del año en triple.
"Me siento supremamente feliz, no puedo hablar", empezó la colombiana una vez en el escenario para recibir el premio.
"Dedico este premio a Dios, a mi profesor Ubaldo Duany, que sin él no hubiera sido posible, a mi grupo de trabajo Global, a Colombia entera, a mi familia", afirmó.

"Colombia es un país que vibra con lo bueno que hace. Se sienten reflejados en que soy una cara buena que muestra el país tan grande que tenemos. El respaldo de Colombia, no sólo aquí, sino en toda mi carrera, es muy grande", añadió.
"Cuando oí mi nombre las piernas me temblaban, me temblaban, pensé que no me podía tener en pie. Sabía que estaba entre las mejores del mundo, pero no sabía que se me iba a nombrar como mejor deportista, porque había cinco atletas excelentes. Mi corazón se ha llenado de alegría. Se lo dedico a toda mi Colombia. Sin el voto de cada colombiano esto no hubiera sido posible", destacó.
Era la quinta vez que la antioqueña aspiraba oficialmente al premio: lo hizo en 2013, 2014, 2015 y 2016, y regresaba ahora a la puja -ya entre las cinco finalistas- después de su ausencia en 2017, cuando en su camino se cruzó la venezolana Yulimar Rojas para alzarse con el título mundial en Londres.
Ibarguën, que estuvo a punto de abandonar el atletismo con solo 24 años al no clasificarse para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, ha crecido de la mano de técnicos cubanos.
Regla Sandrino la condujo en Medellín al salto en todas sus versiones: longitud, altura y triple, y cuando se graduaba de enfermera en la Universidad Metropolitana de Puerto Rico fue rescatada para el atletismo por Ubaldo Duany, que la ha convertido en la mejor saltadora de triple del universo.
Desde aquella final olímpica londinense, Caterine encadenó 33 victorias consecutivas en alta competición. Ganó la liga de Diamante de la especialidad de triple en 2013, 2014 y 2015, los títulos mundiales de Moscú 2013 y Pekín 2015, y alcanzó su actual récord personal (15,31) el 8 de julio de 2014 en Mónaco. Sólo perdió en Birmingham, el 5 de junio de 2016, otra vez ante la kazaja Olga Rypakova, la misma que le había privado del oro en Londres 2012.
El atletismo latinoamericano solo había recibido una vez el trofeo que reconoce la máxima excelencia mundial del año. Han transcurrido casi tres décadas desde que la ochocentista cubana Ana Fidelia Quirot recibió en 1989 el premio en compañía del vallista estadounidense Roger Kingdom, en la segunda edición de los premios.

MUCHO MUSCULO Y POCO CEREBRO

tremending


jueves, 10 de enero de 2019

ESTE VIOLADOR DIRIGÍA LA "MANADA "DEL REAL MADRID

Cristiano Ronaldo. - EFE

MÉXICO QUIERE LLEGAR A SEMIS EN EL PRÓXIMO MUNDIAL


El Rubicón de Martino y las razones para dirigir México antes que Argentina

El ex entrenador de la selección nacional asumió en tierras aztecas, donde llevan ocho mundiales sin alcanzar los cuartos de final. La seriedad del proyecto, lo que más destacó en su presentación.
(Foto: AFP)
Por Alejandro Wall - @alejwall
Es curioso que el estigma con el que Gerardo Martino dejó la última selección que dirigió, la argentina, haya sido el de haber llegado a finales y perderlas. Con menos de ese recorrido, a Martino le alcanzaría para convencer a los mexicanos de que el hombre ideal, el que los lleve de la mano al quinto partido, acaba de llegar y tiene puesto la campera verde oficial del equipo sobre una camisa con corbata. El uniforme no parece el adecuado, pero fue la forma en la que se presentó a Martino como nuevo técnico de la selección mexicana. Y si Martino es o no el adecuado, se verá. Por lo pronto, como para no generar falsas expectativas, él no promete nada.
El quinto partido es lo que México no puede jugar desde el Mundial 1986 cuando perdió con Alemania por penales en cuartos de final. Desde entonces, la barrera siempre fue octavos de finales, en dos ocasiones con la Argentina, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Martino eludió la demogogia. Los triunfos en el fútbol no se pueden garantizar. “Queremos jugar el quinto partido, pero también nos interesa crear un equipo con sentido de pertenencia”, dijo en la conferencia de prensa. “Le faltó valor”, tituló el suplemento deportivo del diario El Universal, que además contó que la federación mexicana estableció contactos con veinticinco entrenadores antes de elegir a Martino como reemplazante del colombiano Juan Carlos Osorio.
Martino es el tercer entrenador argentino que dirige a México después de César Luis Menotti, entre 1991 y 1992, y Ricardo Lavolpe, entre 2002 y 2006. Cayetano Rodríguez sólo estuvo a cargo del equipo un partido como colaborador de Menotti. No sólo cuando dijo que tener a un jugador como Lionel Messi no es algo normal pareció referirse a la Argentina. También, de manera implícita, cuando contó que le había pasado en otros lugares que no valoraban haber jugado finales. “Acá no podemos dejar de valorar jugar sistemáticamente los octavos de final”, dijo casi como si se tratara de una lección a futuro para los mexicanos.
Martino llega después de haber sido campeón de la MLS, la liga estadounidense, con el Atlanta United. Cuando se supo que se quedaría sin equipo, la AFA pensó en él. Martino no dejó la selección porque no pudo lidiar con las finales. La dejó en medio de la intervención oficial en la AFA, con el comité normalizador de Armando Pérez, mientras se acumulaban las deudas salariales y los clubes le regateaban futbolistas para armar la Sub-23 que jugaría en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Pero meses atrás, todavía en Estados Unidos, Martino dijo que no veía mejoras en el fútbol argentino.
“Lo primero que revisa un entrenador es si hay seriedad en el lugar donde va a trabajar, si hay respeto en la forma de contratación, y por último, y lo más importante, si hay futbolista para hacer un buen trabajo. Todas fueron respuestas positivas, así que eso es lo que me ha llevado a estar ahí”, dijo en un tramo de la conferencia. Ni siquiera lo debe haber pensado así, pero cada ítem puede servir para evaluar por qué la Argentina atraviesa estos días con un entrenador sin experiencia, Lionel Scaloni, mientras los que desea, aún con estilos diferentes, como Diego Simeone, Mauricio Pochettino, o el propio Martino eligen otras experiencias. Hasta Gallardo explica a quienes le consultan que por ahora prefiere no llegar a la selección. Tampoco es México el paraíso del fútbol. Y eso también debería decirle algo a la AFA.
En Brasil 2014, cuando la Argentina intentaba pasar la barrera maldita de los cuartos de final, algo que no conseguía desde Italia 90, Alejandro Sabella habló del cruce del Rubicón, el río que separaba Italia de la Galia Cisalpina y que protegía a Roma de las amenazas militares. Martino no es el técnico de la Argentina. Eligió México. Y ya tiene su propio Rubicón.

miércoles, 9 de enero de 2019


El delantero egipcio del Liverpool Muhamad Salah ha sido designado mejor jugador africano de 2018, por segundo año consecutivo.
Salah, de 26 años, se impuso en las votaciones a su compañero senegalés en el Liverpool Sadio Mané y al gabonés del Arsenal Pierre Emerick Aubameyang, según anunció el martes la Confederación Africana de Fútbol (CAF).
El jugador egipcio se convierte en el cuarto futbolista africano que gana este premio en dos años consecutivos, después de que lo hicieran antes el senegalés El Hadji Diouf (2001 y 2002), el camerunés Samuel Eto’o (2003 y 2004) y el marfileño Yaya Touré (2011 y 2012).
El premiado está, no obstante, a mitad de camino para convertirse en el jugador africano con más premios, ya que el ghanés Abedi ‘Pelé’ Ayew, Eto’o y Touré lograron el galardón en cuatro ocasiones.
“Dedico este premio a mi país, Egipto”, declaró en un breve mensaje el galardonado ante el presidente de la CAF, Ahmad Ahmad, y al presidente de Liberia, George Weah, que es exjugador del Milan y del París Saint Germain, y único futbolista africano en haber ganado un Balón de Oro.
Dedico este premio a mi país, Egipto”, indicó el delantero egipcio del Liverpool Muhamed Salah, tras ser galardonado como mejor jugador de África. 
El futbolista ahora premiado fue uno de los artífices de la gran campaña del Liverpool en la Liga de Campeones en la que el histórico equipo inglés alcanzó la final, cayendo en ella ante el Real Madrid (3-1), en una noche dolorosa para el propio Salah, lesionado en un hombro y obligado a dejar el campo tras una acción controvertida de Sergio Ramos.
El egipcio llegó por ello con problemas físicos a la Copa Mundial de Rusia de 2018, en la que Egipto quedó eliminado en la fase de grupos.
La elección de Salah corona un gran día para Egipto, ya que el país norteafricano había sido designado horas antes por la CAF como sede de la próxima Copa de África de Naciones (CAN), prevista del 15 de junio al 13 de julio.

martes, 8 de enero de 2019

Del fútbol

El fútbol es un tinglado que desata las pasiones y mueve miles de millones en todo el mundo y, por tanto, que estimula la codicia. De eso va 'Todo por el juego

'Todo por el juego'.
'Todo por el juego'.
Algunas lumbreras del periodismo deportivo afirman que "fútbol es fútbol". Pues no; es eso y mucho más: es un tinglado que desata las pasiones y mueve miles de millones en todo el mundo y, por tanto, que estimula la codicia, las comisiones desorbitadas, los salarios inimaginables, las apuestas, la compraventa de partidos, la especulación inmobiliaria, el ansia de poder, los palcos presidenciales trufados de negocios y los grupos ultras que sirven para un roto y un descosido. De eso trata Todo por el juego, la serie promovida y dirigida por Daniel Calparsoro que exhibe Movistar.
La serie rehúye conscientemente de las secuencias deportivas, pues le interesa más mostrar los entresijos del espectáculo y la irresistible ascensión de un empresario de la construcción que accede a la presidencia de un club de segunda división a punto de ascender, cuando se alía con el poder político local y deja de lado los incómodos escrúpulos. Basada en la novela El fútbol no es así, coescrita por Javier Tebas, presidente de LaLiga, sorprende su capacidad autocrítica. Pocos responsables de un gremio han mostrado las vergüenzas del mismo con tanta claridad. También es cierto que la denuncia pública de las corrupciones no ha modificado sustancialmente su continuidad.
Lo que cuentan sus ocho capítulos no sorprenderá a ningún aficionado al fútbol. Tampoco a los que no les gusta el deporte, pero leen los diarios, escuchan las radios o ven los informativos. Saben de las tropelías de los grupos ultras y de las barras bravas argentinas. Han salivado al leer los contratos de las figuras y las comisiones de sus agentes y recuerdan el paso por los juzgados de prohombres del fútbol como Villar, Rosell o el empresario de la construcción Enrique Ortiz y su afortunada amistad con exalcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, sin olvidar esa tradicional información de final de temporada en la que se habla de maletines con dinero negro. Una estupenda serie en la que la ficción es una crónica de la realidad.