sábado, 21 de octubre de 2017

NO ES UN PAR DE COJONES,SON MEDIA DOCENA ...COMO MINIMO

Simeone y las tripas del Atleti

Es el técnico más exigente de la historia del club, porque nadie se ha autoimpuesto la necesidad de ganar una Champions, porque nadie tuvo las pelotas de llegar a pelear por ella con menos armas que los demás

<p>Diego Pablo Simeone da instrucciones a sus jugadores durante el partido de Champions contra el Qarabag. 18 de octubre de 2017. </p>
Diego Pablo Simeone da instrucciones a sus jugadores durante el partido de Champions contra el Qarabag. 18 de octubre de 2017.
Ángel Gutiérrez / Club Atlético de Madrid
19 de Octubre de 2017


Sí, el Atleti está atravesando un bache. Sí, el equipo tiene, como en años anteriores, poco gol. Sí, algunos jugadores están muy por debajo del nivel de antaño. Y sí, Simeone también se equivoca. Para los que ahora están descubriendo el fuego, que son los mismos que se tragaron que el Atleti gana a cualquiera sin bajarse del autobús, ración doble de realidad: el Atleti es sudor y camiseta, un equipo que, con intensidad es capaz de todo y que, sin ese ardor guerrero, se queda en casi nada. Eso es el Atleti y no otra cosa. El que lo quiera entender, bien. Y el que no, también. Este equipo ha alcanzado la cima del fútbol mundial escalando, sin oxígeno, a golpe del tambor de Simeone. Con brillantez y sin ella. Con buen fútbol y sin él. Con cerrojazos y sin ellos. Este Atleti jamás ha pretendido gustar. Está demasiado ocupado en competir, que no es lo mismo que jugar. Ese y no otro ha sido el secreto de su éxito. Y a pesar de agoreros, falsos profetas y adivinadores de todo a cien, que llevan años anunciando el fin de ciclo de Simeone y el desgaste del proyecto, el Atleti ha sobrevivido a todo: a rachas sin gol, a partidos plomizos, a faltas de respeto de cierta prensa e incluso a un sector minoritario de su propia afición que, tras seis años maravillosos, se permite el lujo de dudar.
A Simeone, que no es infalible y se equivoca, le arrojan a la cara el estilo del equipo, las alineaciones y los cambios. Le piden más autocrítica y mayor exigencia. Y claro, uno se ríe a carcajadas. Hablarle al Cholo de exigencia es hablarle a Noé de la lluvia. ¿Cómo pedir más exigencia a un tipo que dijo que era un fracaso perder una final de Champions contra un equipo que tiene más Copas de Europa que Ligas el Atleti? Nadie se exige más que Simeone. Entre otras cosas, porque antes de que muchos se subieran al carro, él único que creía era él, y el tipo más exigente con los jugadores, era él. Aquí no van a leer un panegírico sobre Simeone, porque tiene piel de elefante y sabe que el pasado es un trampolín para el futuro, no un sofá. Eso sí, no es ningún ingenuo. Sabe cómo funciona este mundillo y que, después de varios años, tiene haciendo cola a una legión de azotadores, escribas interesados y ultrillas de poca monta, que están salivando porque el Atleti ahora está mal y sueñan conque, al fin, el Cholo abandone el barco.

Algunos llevan seis años sufriendo el cholismo, como las hemorroides, en silencio. Y claro, cuando el Atlético sufre, asoman la patita. Una hipotética marcha de Simeone les allanaría el camino para recuperar esa cuota de poder que antes era cosa de representantes, directivos florero, oficialistas de buen comer, empleados parlanchines y satélites periodísticos. Fuerzas vivas del Atlético más mediocre, el del club del amiguismo y el enchufe, el peor enemigo posible para un entrenador que apuesta por la meritocracia. Por sus actos les conoceréis: si el equipo gana es que hay que jugar bonito; si juega bien es que no se ha ganado; si el equipo lo borda es que no juega el favorito de algún periodista; si el equipo vuela es que hay malestar entre los que no juegan; si el grupo es una piña es que mengano se va del club en junio; y por supuesto, todos y cada uno de los veranos, Simeone se va del club, aunque nunca se vaya, porque el tipo los tiene tan bien puestos que sale al centro del campo a decirle a la gente, su gente, que se queda incluso cuando lo más aconsejable para él sería haberse ido hace tiempo.
Sí, el equipo no está bien. Sí, no le hace gol a nadie. Sí, atraviesa una crisis de identidad. Y sí, hay futbolistas que no suman lo que deberían. Pero ¿pedirle exigencia a unos jugadores que han superado su propio nivel a base de casta, coraje y corazón? ¿Se puede pedir ser más exigente a un señor que ha ganado cinco títulos y llegado a dos finales de Champions con 400 millones de presupuesto menos que los dos de siempre? Que hablen de sistemas, de tácticas, de jugadores, de alineaciones, de cambios y de lo que quieran. Que se llenen la boca de reproches, dudas, acidez y sospecha. La verdad es que Simeone es, con diferencia, el técnico más exigente de la historia del club, porque nadie se ha autoimpuesto la necesidad de ganar una Champions, porque nadie tuvo las pelotas de llegar a pelear por ella con menos armas que los demás.
Quien quiera dudar, que dude. Quien quiera tirotear a Simeone, adelante. Quien quiera trocear a los jugadores, buen provecho. Y quien deje de creer cuando más falta hace ser creyente, está en su derecho. Eso sí, este Atleti no es un equipo de fútbol, sino una misión.  En realidad, siempre lo ha sido. Ser del Atleti es saber que todo te cuesta el doble que al resto. Es luchar por hacer posible lo que muchos te dicen que es imposible. Esto termina en mayo. Hay dos tipos de personas: los ganen o pierdan siguen creyendo hasta el final y los que presumen de creer cuando se gana y dejan de hacerlo cuando pierden. Hace dos lustros, en los años de plomo, cuando ser del Atleti era casi un ejercicio de masoquismo, mi señor padre me dijo algo que sigue grabado en mi memoria: "ser del Atleti es recibir una paliza tras otra y, cuando tienes ganas de quedarte en el suelo, te levantas". Este Atleti eso eso. Siempre pelea. Siempre se levanta. Siempre vuelve. Y no es un deseo, ni un simple eslogan. Es conocer las tripas de tu identidad. 

El mito del deporte para chicas

Los gimnasios comerciales suelen segregar a hombres y mujeres, pero los mismos ejercicios son válidos para unos y otras
Los ejercicios tradicionalmente femeninos, como las máquinas de cardio o las clases de aerobic, no son los más efectivos para reducir la grasa
deporte para chicas
deporte para chicas
Llegas al gimnasio y entre música atronadora, espejos y ruido de hierros te das cuenta de que es peor que un colegio ultracatólico. Hay una segregación salvaje: una sala de pesas donde pocas mujeres osan pisar, y unas clases colectivas de aerobic-samba-zumba-cardio-funk (o cualquier combinación de lo anterior) donde apenas se pueden encontrar hombres.
En algunos centros se publican tablas de ejercicio semanal diferentes para hombres y mujeres, e incluso hay una conocida cadena de gimnasios exclusivamente femeninos donde se hace un circuito de ejercicios suaves con máquinas.
Sin embargo, a la hora de mejorar tu cuerpo haciendo deporte, las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres son irrelevantes.
Es cierto que la presencia de más testosterona hace que los hombres tengan proporcionalmente algo más de masa muscular y más fuerza en el tren superior, pero la testosterona, en menor cantidad, también es una hormona fundamental en las mujeres,  especialmente si quieren ponerse en forma, y eso no quiere decir que les vaya a salir bigote. El campeón de  halterofilia en la categoría de 69kg levanta 196kg por encima de su cabeza. La campeona en ese mismo peso corporal se queda en "solo" 153kg, un 20% menos. 
El mito del deporte para chicas
El mito del deporte para chicas
Las diferencias se hacen más pequeñas en los deportes de resistencia. El récord masculino en una maratón es de 2:02:57. Para mujeres el récord está en 2:15:25, una diferencia del 10%. Precisamente esa es la diferencia media en el conjunto de los deportes, y  no ha cambiado desde los años 80. En otro estudio se pudo comprobar que en las carreras de larga distancia, las mujeres tenían  el mismo rendimiento que un hombre que tuviera su tamaño, entrenamiento y porcentaje de masa muscular. 
Los músculos son los mismos, los órganos internos son los mismos,  la forma de perder grasa y ganar músculo es la misma. Sin embargo, el producto que se vende a hombres y mujeres para mejorar su forma es radicalmente distinto. Ejercicios suaves, largos y que hagan sudar para las mujeres, ejercicios de fuerza para los hombres.

Por qué falla el gimnasio a las mujeres

En este reparto salen perdiendo claramente las mujeres,  porque los ejercicios suaves a ritmo constante no son los más efectivos para conseguir sus objetivos de mejorar su salud y su forma física. Al abandonar los ejercicios de fuerza, las mujeres se llevan lo malo (el sudor, las largas horas de esfuerzo, la horrible música) y no obtienen nada de lo bueno: un cambio en su metabolismo y en la forma de su cuerpo. Para colmo, tampoco se pueden librar de los antojos de comer dulces, que atacan preferentemente a quienes hacen ejercicios suaves, y menos a quienes hacen ejercicios intensos
A pesar de los beneficios de los ejercicios con pesas, las mujeres tienden a evitar esta forma de deporte. Mientras me documentaba para escribir  el libro Operación Transformer tuve la ocasión de entrevistar a varias mujeres en gimnasios y preguntarles por qué no entrenaban con pesas. Encontré muchos mitos, miedos e ideas preconcebidas. Estas son algunas de ellas:

"No quiero parecerme a Hulk. Si hago pesas ganaré volumen y pareceré más gorda"

Convertirse en una de esas enormes mujeres marrones de los concursos de culturismo requiere muchos años, mucho pollo y muchos esteroides. Agarrar una barra y hacer sentadillas dos veces por semana no te convertirá en un hombre.
Al contrario, los ejercicios de pesas afinan tu cintura, porque son  más eficaces a la hora de quemar grasa que el cardio a ritmo constante. Las pesas también cambian la forma de tus muslos, caderas y hombros, haciéndolos más redondeados. El resultado es que te acercas a la figura de "reloj de arena" que se identifica como más femenina.

"Yo solo quiero perder peso y tonificar"

Muchas mujeres piensan que esto consiste en hacer 90 minutos en la máquina de escaleras, porque eso supuestamente quema la grasa, y después hacer unas series en la máquina de abductores, porque eso supuestamente "endurece" las caderas. En realidad no ocurre ninguna de las dos cosas.
La tonificación no existe. Si notas flaccidez en tus brazos, tu abdomen o tus piernas no es porque a tus músculos les falte tono. Es porque están recubiertos de una capa de grasa. Si quieres firmeza tendrás que hacer crecer el músculo, porque la grasa no se endurece, solo se puede perder. Ambas cosas, ganar músculo y perder grasa, se consiguen con los ejercicios de pesas.
Medir tus progresos con una báscula es una mala idea . Esta mujer publicó las fotos de su transformación en Instagram después de empezar a hacer ejercicio de fuerza. Su peso apenas se movió, pero su cuerpo (y su salud) son completamente diferentes ahora. 

"Solo hago ejercicio de piernas porque solo quiero perder volumen en las caderas"

Insértese aquí cualquier parte del cuerpo. Por desgracia la reducción de grasa localizada no existe, a no ser que se utilice un bisturí. Las máquinas de ejercicios de cadera no queman la grasa de la cadera. Los abdominales no queman la grasa de la cintura. Las patadas hacia atrás no queman la grasa del trasero. Ya coges la idea.
La grasa se quema de todo el cuerpo  durante el resto del día, mientras estás sentada, o mientras duermes. Para quemar más grasa en reposo, tienes que elevar tu metabolismo. Para elevar tu metabolismo, lo más efectivo son los intervalos o los ejercicios de fuerza multiarticulares, es decir, que impliquen la mayor parte de músculos posibles. La máquina de abductores trabaja solo ese músculo. Una sentadilla implica a tus cuádriceps, glúteos, lumbares, gemelos, abdominales, hombros, todos trabajando a la vez para levantar esa barra. La estimulación muscular es mucho mayor, y quemarás mucha más grasa en reposo.

"No quiero lesionarme"

Si piensas que los ejercicios de fuerza producen lesiones, ni te imaginas las que causa el trote cochinero. En realidad está comprobado que  los ejercicios de fuerza con pesas sirven para prevenir las lesiones en todos los deportes, y esto tiene toda la lógica del mundo. Al fortalecer los músculos también se fortalecen las articulaciones y los tendones, y es menos probable que la próxima vez que tropieces te hagas un esguince.

"Ya no tengo edad"

Vivimos en una cultura que mira con complacencia e incluso con aprobación el que las mujeres abandonen el deporte. Esto no es un juego, porque tiene efectos sobre la salud. Ponerse fuerte solo tiene ventajas, también para ellas.

¿En qué se basa todo esto?

WOMEN AND MEN IN SPORT PERFORMANCE: THE GENDER GAP HAS NOT EVOLVED SINCE 1983
Parece que las diferencias entre sexos en el rendimiento deportivo han permanecido estables durante mucho tiempo, las mujeres no han alcanzado a los hombres.
Testosterone Physiology in Resistance Exercise and Training
En suma, la testosterona es un importante modulador de la masa muscular en hombres y mujeres, y se pueden inducir incrementos agudos de testosterona por medio de ejercicio de resistencia.
A Physiological Comparison of Performance-Matched Female and Male Distance Runners
Estos datos indican que los corredores y corredoras de larga distancia que tienen el mismo nivel de rendimiento son muy similares en composición corporal y en la respuesta metabólica y cardiorespiratoria al ejercicio. 
Skeletal muscle adaptations during early phase of heavy-resistance training in men and women
Estos datos sugieren que las adaptaciones en el músculo esquelético que pueden contribuir a las ganancias en fuerza en las extremidades inferiores son similares para hombres y mujeres en las fases iniciales del entrenamiento de resistencia.
Weight Training Increases Fat-Free Mass and Strength in Untrained Young Women 
El grupo de estudio aumentó su masa magra. La fuerza en la flexión de codo, extensión de codo y flexión de rodilla aumentaron. El porcentaje de grasa descendió sin un cambio significativo en el peso corporal.
Cross-sectional and longitudinal associations between different exercise types and food cravings in free-living healthy young adults.
Los resultados longitudinales indican efectos beneficiosos de el aumento de la intensidad del ejercicio en el control del apetito, particularmente en los hombres.
Strength training for obesity prevention in midlife women 
El entrenamiento de fuerza dos veces por semana es asumible para mujeres ocupadas de mediana edad, y los cambios favorables en la composición corporal que resultan de un entrenamiento de fuerza supervisado se pueden mantener en el tiempo.
Value of resistance training for the reduction of sports injuries.
Se puede hacer ejercicio de resistencia para corregir el desequilibrio y por tanto reducir la incidencia de las lesiones.
The effects of a free-weight-based resistance training intervention on pain, squat biomechanics and MRI-defined lumbar fat infiltration and functional cross-sectional area in those with chronic low back
Un programa de entrenamiento de resistencia con pesos libres [sentadillas] se puede utilizar con éxito para mejorar la discapacidad, el dolor y la calidad de vida de quienes sufren dolor lumbar.

jueves, 19 de octubre de 2017

"Los All Blacks somos amistad e igualdad"

La selección de Nueva Zelanda de rugby en un partido ante Sudáfrica. PHIL WALTERGETTY IMAGES
Jordie Barrett e Israel Dagg, miembros de la legendaria selección, hablan de valores y deporte antes de recibir el Princesa de Asturias
"Lo mejor de venir a España es ver que el rugby crece en un país tan futbolístico"
"Nuestro vestuario es fraternal y positivo: reímos mucho y trabajamos mucho"
La próxima vez que nos topemos en la tele del bar con, por ejemplo, un Australia-Nueva Zelanda, ¿por qué razón deberíamos nosotros, españoles al otro lado del mundo, ir con los All Blacks?
"Porque somos gente encantadora y representamos a un país pequeño y remoto... Y porque no podéis ir con Australia, por favor, con Australia no..."
Y en ese momento, Israel Dagg, zaguero de los All Blacks, da su opinión sincera sobre los Wallabies, que no es positiva ni decorosa, de modo que se arrepiente, se corrige, "por favor, no pongas esto último", y empieza con la cantinela de que Australia es un gran equipo al que respetan y...
¿Es Australia el rival al que más ganas tienen?
No. Son estos de aquí arriba.
¿Arriba?
Inglaterra.
Claro, Inglaterra. Junto a Dagg (29 años) está Jordie Barrett (20 años), compañero de equipo y puesto. Representan en Oviedo a la selección neozelandesa de rugby, que hoy recoge el Premio Princesa de Asturias del Deporte. Aunque quizá sea la Fundación Princesa de Asturias la que tiene que celebrar que los All Blacks estén en su palmarés. "No se premian sus victorias sino los valores que representan", se escucha en Oviedo. Bien: hablemos de valores.
La intimidad dentro de los All Blacks, ¿se parece a la de cualquier otro vestuario? ¿Las mismas bromas? ¿Los códigos son más severos?
Nuestro vestuario es un entorno fraternal y positivo. Reímos mucho y trabajamos mucho.
Un amigo que vio el Nueva Zelanda-Francia del último Mundial me contaba que a Francia le rodeaba la parafernalia de un equipo de Champions, mientras ustedes transmitían una imagen muy austera.
Las normas de comportamiento las ponemos los jugadores y nuestro compromiso es vivir de acuerdo a ellas todo el tiempo. Pero Francia también juega con emoción y orgullo, no los veo tan diferentes.
¿Y qué ocurre si un all black se comporta poco deportivamente?
Hay riña en el siguiente entrenamiento.
¿Y si se repite?
No se repite.
A simple vista, los All Blacks viven en una sociedad utópica y viril, caballerosa e igualitaria, casi ingenua, como el rugby de los viejos tiempos.
¿Qué ocurre si llega al equipo un chaval con talento, pero sin carácter? Que se asusta y se bloquea...
El grupo lo envuelve y le ofrece lo que somos: amistad e igualdad. Al principio, el vestuario de los All Blacks intimida, nos pasa a todos. Después, es fácil sentirse cómodo. Todo el mundo se trata igual. Todos tienen voz, dentro y fuera del campo.
Hablando de igualdad: Nueva Zelanda es uno de los pocos países, junto a Gales, en que el rugby no es un deporte asociado a las clases medias-altas. Lo fue, al principio, cuando entró en las islas a través de los internados masculinos religiosos, que lo utilizaban para que los chicos se desfogaran y evitaran el pecado.
Pero, en algún momento temprano, el juego se volvió transversal. Quizá fue porque los maoríes, históricamente empobrecidos y marginados, parecían nacidos para el rugby. O quizá fue porque Nueva Zelanda era un país nuevo en el que las clases sociales no eran rígidas. "Yo creo que va por ahí... Nuestra estructura social es distinta a la de Sudáfrica o Inglaterra. Los All Blacks están abiertos a cualquier origen social, raza o identidad sexual", explica Barrett.
Por cierto, ayer, en Oviedo, en un acto público, alguien preguntó qué pasará el día que un all black diga que le gustan los hombres: "Estamos preparados para llevarlo con total normalidad", fue la respuesta.
¿Saben que ahora en España los padres apuntan a los niños a equipos de rugby porque todo lo que rodea al fútbol les abruma?
Es lo que nos hace más ilusión de estar aquí, ver que el rugby crece en un país con tanta tradición de fútbol. No recogemos este premio sólo en nuestro nombre, es en honor de todo el rugby, porque los valores que transmitimos son los mismos.
Y durante los últimos 22 años de rugby profesional, ¿no se han devaluado esos valores?
Nada ha cambiado. Estoy convencido de que el orgullo y las cosas por las que peleamos son las mismas. La satisfacción sigue siendo jugar bien y representar con honor a tu familia.
Muy reconfortante. Pero en algún momento habrá que recordar que los All Blacks no son una leyenda por cuestiones morales sino porque ganan. Ganan muchísimo. Rondan el 80% de victorias a lo largo de su historia y llevan dos años de dictadura.
Cuando se gana tanto, el miedo a perder debe de ser terrible.
Cuando perdemos, los enfados son impresionantes. Pero cuando ganamos tampoco estamos contentos. Jamás. Nuestra cultura ganadora implica no estar nunca conformes.
Y tanto. En 2007, cuando Francia eliminó a los All Blacks en cuartos de final del Mundial, el primer ministro neozelandés puso su cargo a disposición del Parlamento. Y antes del Mundial de 2011, ese mismo Gobierno creó un Ministerio del Rugby.
¿Y si le digo que lo normal sería que, ahora que el rugby crece y se profesionaliza, Nueva Zelanda dejase de ganar tanto? Como Uruguay dejó de ganar mundiales de fútbol.
Sabemos que el cerco se va estrechando, que cada vez más países presentan muy buenos equipos. Los últimos 20 años de profesionalismo han sido positivos en ese sentido. Pero estoy seguro de que Nueva Zelanda siempre será competitiva.
¿Y si pudieran elegir cualquier momento en la historia de los All Blacks para jugar?
El Mundial de 1995. Aquel equipo era muy bueno. Y jugar en Sudáfrica, ante Nelson Mandela...
Pero aquel año perdieron la final, que lo vi en una película.
Claro, por eso querría viajar en el tiempo. Para jugarla y ganarla.
Sólo falta preguntar por la haka. Por lo que se ve enfrente cuando se hace la haka. De vez en cuando, hay rivales que muestran una actitud desafiante cuando los neozelandeses hacen su baile ritual.
¿Le ofende?
No. Quieren armarse de valor, lo hacen para ellos más que para nosotros. Si son respetuosos, no hay problema. Eso sí: si nos quieren desalentar, que sepan que el efecto es el contrario, nos motiva aún más.

GLUCOSA QUE NO ES DROGA,PERO ESTIMULANTE.....SEÑAL DE QUE ESTABA AGOTADO

En pleno partido, Lionel Messi se tomó una pastilla que tenía guardada en la media: qué era

La TV lo registró mientras ingería un comprimido, a los nueve minutos del primer tiempo del partido entre Barcelona y Olympiakos; "Si le ha hecho marcar un gol, que se tome un par de ellas", dijo Valverde

Messi toma una pastilla en pleno partido

miércoles, 18 de octubre de 2017

LAS ESTRELLAS DEL ALETI NO LE GANAN NI A UN EQUIPO DE REFUGIADOS...CHAU CHOLO

NO LE QUEDA ESPACIO NI PARA LOS PELOS

Julio Maldonado, Maldini: "Lo grabo todo. Tengo unos 80.000 partidos"

El periodista Julio Maldonado 'Maldini', en el campo del Centro Municipal Concepción. ÁNGEL NAVARRETE
La precisión no abunda entre los estados de WhatsApp, pero el de Julio Maldonado Maldini es riguroso, al menos durante gran parte del día: "Viendo un partidito", asegura, junto al guiño de un emoticono. Aunque este periodista haya llegado a seguir hasta una decena de partidos al día, destaca especialmente por los que podría llegar a ver: "Lo grabo todo", asegura a este diario mientras se conecta desde su tableta electrónica a una base personal con 190 terabytes de capacidad. "Tengo unos 80.000 partidos y creo que más espacio de almacenamiento que una cadena de televisión", reflexiona.
El periodista deportivo de Movistar+ y Cope, que el pasado sábado debutó en el Wanda Metropolitano, guarda recuerdos como su primer partido en las gradas, un Atlético-Las Palmas de 1976 en el Vicente Calderón. Tampoco ha olvidado la enorme radio roja de su abuela, que captaba la señal de la Liga inglesa, desde la BBC hasta una terraza de Vallecas. Sin embargo, la tecnología supera incluso los inabarcables recovecos de una rica memoria: "Grabo cada temporada de la Segunda División Inglesa porque, por ejemplo, cuando el Real Madrid se interesa por Bale, me sirve para dar con su primer gol con el Southampton, frente al Derby County. La gente dirá: 'Este tío está loco', pero en la Biblioteca Nacional no aspiras a leer millones de libros, sino a encontrar el que buscas", explica.
Maldini atesora incontables datos del Sócrates brasileño, pero parece seguir la filosofía del original griego: "Me gustaban las ligas europeas, luego descubrí las americanas y así sucesivamente". Aunque en los bares le piden que les rellene la quiniela, nunca ha pasado de 12 aciertos: con todo, sólo sabe que no sabe nada.
Gracias a su afán coleccionista, ya en el Mundial de Italia 90 pudo avisar en el diario El Sol del potencial de remate de François Omam-Biyik... antes de que el camerunés cabeceara a la red frente a Argentina, que defendía el título y perdió por sorpresa ese partido. "Había visto los clasificatorios de toda África, así que era fácil", simplifica el periodista, que en Barcelona 92 le pasó al seleccionador Vicente Miera "el preolímpico de Colombia", rival de España. "No lo tenía nadie y yo intentaba tenerlo todo», expone el leganense.
En torno a "20.000 cintas de VHS y otros 30.000 DVD» están ahora reunidos en «unos discos duros salvajes" en poder de Maldini. "Estuvimos pasándolo todo a formato mp4 cuatro personas con seis ordenadores 24 horas al día durante tres años", cuenta el periodista, con empleados que a día de hoy siguen alimentando esa particular biblioteca de Babel, a razón de unos 150 partidos semanales. "En total, hay ocho millones de minutos, 133.000 horas, 5.500 días, 15 años de encuentros grabados", repasa con una calculadora. "Si ves 12 horas de partidos al día, tardarías 30 años en verlos todos, porque ¿hay que dormir, no?", pregunta, medio en serio medio en broma, en mitad de este recuento.
Él mismo posee siete parabólicas en casa, donde también reúne la colección completa de una decena de revistas como la inglesa World Soccer, la francesa Onze Mondial o la argentina El gráfico: "Tengo una base de datos; si no, nada de esto tendría sentido". No está claro si es trabajo u ocio lo que llena la planta de arriba del hogar. Su mujer, la corredora Maite Zúñiga, lo entiende -al menos así lo asegura Maldonado-: "He tenido la suerte de que ha sido una atleta de élite. Sabe lo que es dedicar muchas horas a algo concreto".
Precisamente el interés por estas revistas dio inicio a su especialización. "De chaval las coleccionaba y tenían un apartado de anuncios. Ahí empecé a proponer intercambios de partidos... y descubrí la grandeza del fútbol, capaz de relacionarme con un camarero serbio que vivía en Londres y con el presidente del banco de la República de Uruguay", un aficionado este último con influencia suficiente como para utilizar a los comandantes de vuelo de las aerolíneas Pluna como correo de los paquetes de cintas VHS que intercambiaba con un chaval de Leganés. El joven Julio estudió inglés, aunque no acudía a la academia si coincidía con competición europea, y perfeccionó el francés e italiano gracias a un seguimiento exhaustivo de ambas ligas.
Ese chico en busca de partidos también dio con José Ángel de la Casa, de TVE, que a su vez le puso en contacto con Alfredo Relaño. "Relaño se pensaba que yo era un tío de 50 años con un videoclub, pero estaba aún en primero de carrera. Llamó a mi casa preguntando por Julio Maldonado. ¿Con el padre o con el hijo?, respondió mi madre. Relaño se quedó sorprendido. 'Pues con el que lleve lo de los partidos'. Comí con él y me dijo que me ofrecería trabajo. Dejamos de vernos, pero en el 89, cuando le dieron licencia a Canal+, me pidió que me incorporara al año siguiente".
En esa cadena, Juan Carlos Crespo le adjudicaría el apodo que desde entonces le acompaña. "Hay tres motivos: me apellido Maldonado, comencé a comentar la liga italiana justo en el apogeo de ese jugador y Juan Carlos cree que los motes llaman más la atención si se ponen a gente muy distinta del original. Maldini es un tío guapete, alto...". Dice Maldini, el de Leganés, el que "nunca" se cambiaría por un jugador, ni siquiera por il Bello. ¿Después de 27 años como profesional, para qué quedarse con uno solo, pudiendo tenerlos a todos?

martes, 17 de octubre de 2017

LA FAMILIA GIL NO PARA DE DESTRUIR AL ALETI...Y ESTE RESISTE

algunos filiales tienen hasta 26 jugadores

Terremoto en la cantera del Atleti: Gil Marín despide de un plumazo a 23 entrenadores