Messi: “cuando gane el mundial hablamos”

 
Me llegan estas conmovidas palabras de don Federico Sbadie, tan messiánico como el autor de esta página. Cut and paste:
Los Messiánicos de la primera hora siempre tuvimos una extraña necesidad de defender al mejor jugador del mundo ante los, si se quiere llamar asi, ‘Anti-Messi’, tal vez por las desmedidas e injustas críticas recibidas que nos hacían quererlo aún más. Que en el Barcelona juega con los mejores, que en la selección no juega como en el Barcelona, que es mas español que argentino y otras frases hechas que él solito fue haciendo pedazos sábado a sábado, temporada a temporada, récord a récord. Al no tener más argumentos para discutirlo (hasta se le criticó que no canta el himno!) siempre se cae en el mismo lugar común: Maradona es mejor que Messi.
Es el dedo en la llaga que utilizan los Anti-Messi como motivo de desprestigio a Lio, cosa que por lo menos a mi me irrita demasiado. Durante mucho tiempo discutía esta premisa, no por estar seguro de opinar lo contrario, si no que por ese extraño sentimiento de que el humilde y callado Leo necesitaba que alguien lo defienda. Cuando te critican algo que querés, lo defendés como si lo quisieras el doble, más todavía si encima te parece excesiva e injusta la crítica. Muchas veces sin darme cuenta, con tal de bancarlo ante esa raza que estuvo a punto de extinguirse el domingo pasado, terminaba hasta desmereciendo en algún punto a Diego. Entraba en ese juego que te imponen ellos; el de tener que elegir. Y elegía al más indefenso, al contemporáneo.
Después del mundial, el cual estaba convencido que ganábamos y lo deseaba sobre todo por Lio, escuché muchas cosas. Entre otras, volvio a resonar esa frase que se estaban guardando por si Argentina tropezaba: Maradona es mejor que Messi. Al principio me mordí la lengua y recordé lo que me dijo un amigo que también lo sigue desde que era la segunda guitarra de Ronaldinho, “yo ya no les contesto más”. Pero es más fuerte que yo y nuevamente me vi tratando de hacerle ver lo obvio a alguien que no quiere ni puede verlo, el pedazo de mundial que hizo el enano. Pero te lo llevan a ese terreno, el de la permanente comparación con Maradona y cuando me di cuenta, en mi afán de defender a la Pulga, nuevamente estaba criticando o desmereciendo a Diego.
Lo que me terminó de llamar la atención luego de esta copa del mundo, es esta comparación entre, para mi, los dos jugadores más espectaculares de la historia del futbol. Antes de entrar en el análisis del estereotipo de esta discusión, cabe aclarar que el término “mejor” es muy subjetivo en cuanto a dos jugadores de fútbol se refiere, y que yo no me creo capaz de dar un veredicto si es que lo hay, ya que vi más del 90% de los partidos que jugó Messi y no vi ni un solo partido completo de Maradona. Tampoco es el objetivo. Lo que más me llama la atención sobre esta discusión es cómo se les da más o menos valor a ciertos argumentos o estadísticas dependiendo si juegan en contra o a favor. Imaginemos una situación de las que se repiten tanto, podria ser en un bar, en una oficina o en una cena familiar.
Están pasando jugadas de Messi en la tele y su fanático se vuelve loco con esos compilados que te dejan con la boca abierta, “mirá, en dos finales de champions la metió y fue figura, goles de todos los colores contra todos”. El Maradoniano, como si no estuviera al tanto de que le convirtió a los mejores equipos del mundo o que es el máximo anotador de los clásicos contra el Real Madrid dice: “Lo que pasa es que juega contra equipos de cuarta todos los sábados, y los defensores no lo marcan, vos sabes cómo le pegaban a Diego? Jugó un mundial con el tobillo así (haciendo gestos de una pelota con las manos)”. El Messista pide que no se mida el nivel futbolístico según cuánto le pegan, pero opina que a la Pulga también le cometen faltas constantemente y él siempre intenta seguir jugando. “Ahora el fútbol es mucho mas parejo y competitivo, se destaca en una época donde es mucho mas difícil hacerlo, con la globalización, los nuevos métodos de entrenamiento, la hiper profesionalización; hoy el arquero de la selección de Costa Rica juega en el futbol español”. El defensor de Maradona rezonga “qué parejo ni parejo si hace 10 años que solo salen campeón Real Madrid o Barcelona y le hacen de a 5 a todos los demás”.
En la tele se ven los goles contra el Santos de Neymar en la final del mundial de clubes, uno de los partidos más brillantes del ciclo Pep, una clase de fútbol. No se puede resistir y lanza un grito de orgasmo, señalándole al otro la tv como si no haría falta hablar, a lo que el Maradoniano repite una frase tan hecha como errónea: “Mirá, juega en el mejor equipo del mundo y tal vez de la historia, con todos monstruos, me ponés a mí y también la rompo, sacale a Xavi e Iniesta a ver qué hace. El Diego lo sacó campeón al Napoli él sólo”. El Messista escuchó tantas veces esto que ya tiene la respuesta armada: “Primero, si el Barcelona es uno de los mejores equipos de la historia es gracias a él. Messi no depende del Barcelona ni de Xavi o Iniesta, en todo caso es al revés. Segundo, en el Napoli no jugaba sólo y ganó un par de títulos, Messi ganó tres champions! Y todo lo que jugó, encima siempre como goleador y figura”. “Un par de títulos? Con el Na-po-li hermano! Además Messi no ganó todo lo que jugó” escucha el Messista y ya sabe lo que se viene.
Sabía que en algún momento iba a llegar. Y llegó. El Maradoniano cuestiona siempre, y más por estas horas, que Messi no ganó un mundial. Como si fuese un certificado al estilo ISO 9001. Y ahí se abren varios debates. El Messista, convencido que el balón de oro fue un premio doloroso pero merecido, chicanea que con ese criterio Garré es mejor que Cruyff y responde que Leo llevó a la selección a la final él sólo, haciendo un gran campeonato y que por 10 cm de diferencia hoy estaríamos festejando. A su vez retruca que la diferencia fue que en el Azteca Valdano y Burruchaga la metieron mientras que en el Maracaná Higuain y Palacio no. Que Messi no contó con la compañía que Diego tuvo, que además de sus 5 goles, Valdano marcó 4 y Burru 2, mientras que salvo los 4 de Lio, nadie hizo más de uno, con Di Maria lesionado, Pipa errático y Kun en muy bajo nivel. No sólo eso, si no que los cambios tácticos y de nombres en virtud de solidificar el equipo, sacrificaron en gran medida las posibilidades de Messi, que jugó a 50 mts del arco y con muy pocas opciones de pase o distracción.
El Maradoniano dice que prácticamente no jugó contra nadie y el Messista sin mencionar el rival de cuartos y la importancia de dicho partido, le recuerda octavos contra un Uruguay que se había comido 6 con Dinamarca, semis contra Belgica y final contra una Alemania mucho inferior a la actual, que pasó por penales con Mexico y le había ganado raspando con un gol de tiro libre sobre la hora a Marruecos. El defensor del Die omite el 7-1 a Brasil pero le recuerda que para el caso, esta Alemania pudo haber sido eliminada por Argelia y recién le pudo ganar en el alargue. Además, no se le escapa y aclara que “todo lo que quieras con los demás rivales o los goles de sus compañeros pero cuando había que aparecer apareció y él sólo le ganó a Inglaterra y le hizo el mejor gol de los mundiales, y Messi?”. “Dejate de joder, sabes que era imposible que haga uno así, con once tipos que entraban a la cancha para evitar que él juegue como única tarea”. Y también agrega: “Si Messi hubiese aparecido antes que Maradona dirían que es mejor, le juega en contra la comparación. Con Diego no son parciales porque fue el mayor responsable de la máxima alegría que tuvimos, y porque es el Diego”.
Después de un largo rato más de discusión, en donde se debate entre otras cosas por la diferencia de personalidad y de imagen como ícono representativo nacional, termina como cada una de estas discusiones: “Me da pena que no lo puedas disfrutar, a vos que te gustan los números solo mirá las estadísticas y te vas a dar cuenta que es de otro planeta, se lo vamos a contar a nuestros nietos”. La respuesta en forma de chicana no se hizo esperar, otra que también había escuchado en reiteradas ocasiones; “Cuando gane un mundial hablamos”. Messi ya ganó el suyo.